EGE Ministries El Glorioso Evangelio 4535 Wadsworth Blvd. Wheat Ridge, CO por David J.


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1 EGE Ministries El Glorioso Evangelio 4535 Wadsworth Blvd. Wheat Ridge, CO por David J. Franklin

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3 El Evangelio De Pablo Por David Franklin Las epístolas escritas por Pablo contienen verdades espirituales que no son expresadas en ninguna otra parte de las Escrituras. Si esto no fuese cierto, el Espíritu Santo no le hubiese inspirado a escribir. Lo que Pablo escribió no fue simplemente un pensamiento más ni una expresión añadida a las verdades antiguas. A él fue dada una revelación nueva especialmente para la Iglesia en esta edad. Siendo esto la verdad, si no creemos que Pablo tuvo tal revelación especial, o si no comprendemos su significado, no alcanzaremos el propósito completo de Dios para la Iglesia, el cuerpo de Cristo. Israel, rodeando en el desierto, no aceptó la voluntad de Dios. Él prometió darles la tierra de Canaán, pero no le creyeron. En vez de mirar adelante con anticipación a lo que Dios prometió, miraron hacia atrás, deseando volver a la esclavitud egipcia de la cual Dios los había librado. (Éxodo 16.3) Pocos tomaron tiempo para considerar las promesas de Dios para con ellos; pensaron solamente de sus propios deseos y las dificultades que tenían que afrontar. Aunque Dios les daba de comer, los guiaba, y conservó sus vestidos durante sus peregrinaciones, murieron bajo juicio allí 1

4 en el desierto, rehusando recibir la palabra de Dios. (Números 14.22, 23, y 28 al 33) La Iglesia hoy, en su mayoría, está vagando en un desierto, confundida por ignorancia e incredulidad. Muchos miran hacia atrás a los mandamientos de Moisés, deseando un pacto terrenal en vez de regocijarse en su llamamiento celestial. (Colosenses 3.1 y 2; 2ª Corintios 4.18) Otros miran atrás con anhelo al ministerio terrenal de Jesús, en vez de desear lo que nos ha ofrecido Dios en esta edad. Dios nos ha redimido con un propósito específico, celestial, y eterno, pero muchos del pueblo amado de Dios pasan de esta vida sin comprender su propósito en una manera práctica. Aunque él los guía y suple sus necesidades materiales (tal vez milagrosamente como hizo a los rebeldes israelitas) esto no cambia las realidades. A Pablo fue encomendado revelar el propósito de Dios para con la Iglesia y él nos indica como entrar en ese propósito. Lea Colosenses Sin duda Pablo se dio cuenta de que él estaba escribiendo las Escrituras. A él había sido encomendada la administración de la verdad, la revelación completa para la Iglesia. Sin la verdad que Dios le inspiró a escribir, la Biblia no sería completa. No recibió esta nueva verdad de otro hombre. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mi, no es según hombre: pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Gálatas 1.11, 12 La carrera de Pablo fue distinta en este respecto desde el tiempo de su conversión. Había escuchado del evangelio de Cristo por medio de los hombres, por supuesto. Escuchó el testimonio de Esteban antes que fuese apedreado. (Hechos 7.54 al 8.1) ha contado de la gloria y la recompensa ofrecidas especialmente a nosotros. Considere esta ilustración en conclusión. Cada estado (provincia o departamento) de los Estados Unidos de Norteamérica tiene sus propias leyes que gobiernan a aquellos que conducen por sus rutas y calles. Si usted obtiene una copia del manual de conductor de cada estado, los encontrará muy semejantes. Puede aprender buenos hábitos de conducción de cada uno. Pero para conseguir un registro en el estado de Kansas, no va a estudiar las leyes del estado de California. Las diferencias, algunas grandes, pero principalmente pequeñas, entre lo que fue escrito para los de California y lo que fue escrito para los de Kansas ciertamente le causaría fallar el examen. El evangelio de Pablo fue inspirado por el Espíritu Santo y fue escrito especialmente para los que confían en Cristo en esta edad. El mismo Cristo que llamó a Pablo para ser nuestro apóstol es el gran Examinador y Juez. (Gálatas 1.1; Efesios 4.7 al 10; 2ª Timoteo 4.8) Si procuramos seguir las instrucciones que Dios dio a otros, en vez de las que nos dio a nosotros, le estamos negando el derecho de gobernar nuestra vida. Él, en conformidad, nos negará el derecho de disfrutar la gloria más alta con él. Si estudiamos su palabra, creyendo todo, pero usando el evangelio de Pablo para determinar cuales de los propósitos de Dios se aplican directamente a nosotros, entonces tendremos una esperanza segura que ganaremos el premio que él ha puesto delante de nosotros. 2 19

5 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden. 1ª Corintios 15.22, 23 Sí, habrán distintos órdenes de creyentes en la resurrección. Tendrán distintas glorias? Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria. Así también es la resurrección de los muertos. 1ª Corintios 15.41, 42 Algunos del pueblo de Dios echarán mano del propósito de Dios; otros no. La palabra griega traducida resurrección en Filipenses 3.11 fue usada solamente una vez en la Biblia entera. Quiere decir literalmente, una resurrección de entre los muertos, así como es traducida en castellano. El supremo llamamiento de Dios literalmente quiere decir el llamamiento de Dios hacia arriba. Pablo iguala el ganar a Cristo con la participación en una resurrección especial. En otros lugares, Pablo contó más de lo que significa asirse de ese propósito por el cual Cristo nos asió. Si sufrimos, también reinaremos con él; si le negaremos, él también nos negará. 2ª Timoteo 2.12 La palabra traducida allí como reinar quiere decir gobernar como iguales o co-iguales. No todos los creyentes prosiguen a este lugar con Cristo. Si le negamos el derecho de gobernar en nuestra vida, nos negará el derecho de reinar con él. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Romanos 8.17 Todos los que creen son herederos de la vida eterna; los que sufren con Cristo serán coherederos en toda su gloria. Vea también Filipenses 3.10 Leemos de gloria, y de recompensas, en otras partes de las Escrituras, pero únicamente Pablo nos Probablemente escuchó más al perseguir y encarcelar a los creyentes. Pero cuando llegó el tiempo para enseñar a Saulo, que sería llamado Pablo, la realidad de Cristo, la tarea no fue entregada a un discípulo del Señor. El Señor Jesús mismo apareció a Pablo y le reveló la verdad. Esta manera de revelación directa no cambió. En 2ª Corintios 12.1 al 4, Pablo contó de una experiencia que no podía describir bien. El conoció a un hombre en Cristo que fue arrebatado hasta el tercer cielo. (Este fue el nuevo hombre dentro de él como en Colosenses 3.1 y otras partes. Es la manera de Dios de explicar la vida de Cristo dentro del creyente.) Pablo no tenía palabras ni autorización para expresar todo lo que le fue mostrado. La revelación de la verdad que recibió, allí y en otras oportunidades, fue tan grande que Dios usó medios especiales para evitar que él se enorgullezca espiritualmente. (2ª Corintios 12.6 a 9) En Efesios 3.3, Pablo de nuevo aclaró que las verdades escondidas para esta edad le fueron dadas a conocer por revelación, y no por enseñanza humana. En ese mismo capítulo, dijo claramente que estas verdades no fueron conocidas en otros siglos, porque estaban escondidas en Dios desde el principio del mundo. La revelación concedida a Pablo no fue dada directamente a otros, sino por medio de él. Esto no es raro en las obras de Dios. Moisés solo recibió la ley y el modelo para el tabernáculo. Otros aprendieron de él y estos enseñaron a otros. Parece que Dios reveló directamente a Noé el diluvio y no a otro. Aquellos que no creyeron en la palabra de Dios pregonada por medio de Noé perecieron en esa inundación. Muchas veces Dios mostró verdades y eventos futuros a los grandes profetas, cosas de las cuales ningún otro sabía. Así fue con Pablo. 18 3

6 En ese mismo tercer capítulo de Efesios, sin embargo, Pablo dijo que el misterio ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu. Note que apóstoles y profetas son plurales. Nueva verdad fue revelada a los apóstoles. Jesús empezó el proceso durante su ministerio profético, antes de su crucifixión. Después de su resurrección seguía aclarando porciones del Antiguo Testamento, explicando a los discípulos muchas cosas que ni aun los mismos escritores comprendieron. (1ª Pedro 1.10 al 12; Lucas 24.27) También, algunos profetas, aunque no ocuparon el oficio apostólico, recibieron revelaciones de verdades que nunca habían sido conocidas ni entendidas antes. (Es evidente que este proceso respecto a la verdad doctrinal para este tiempo, fue completado. Con su revelación para esta edad, Pablo completó la palabra de Dios.) Quiere decir esto, que Pablo fue simplemente uno de los muchos que fueron arrebatados a los cielos y recibieron una revelación abierta de la plenitud de los propósitos de Dios para la edad de la Iglesia? En ninguna manera. En Romanos 2.16, y 16.25, Pablo habló de lo que él llama mi evangelio. Esto no quiere decir que él predicó a Pablo en vez de Cristo. En Romanos 1.1 y lo que sigue, habló del evangelio de Dios, que tiene que ver con su Hijo Jesucristo, y para el cual Pablo el apóstol fue apartado. En Romanos 1.9, habló de nuevo del evangelio de su Hijo, en el cual Pablo sirvió. Mi evangelio quiere decir que Pablo tuvo un mensaje especial, un evangelio (o buenas nuevas) que había sido dado directamente y solamente a él para anunciar. En los dos pasajes citados antes, Pablo indicó que ambos el juicio y el establecimiento de los creyentes serían según su evangelio: palabras fuertes, inspiradas por el Espíritu Santo. No exaltó a sí mismo en ningún muchas veces son el campo de batalla donde se ganan nuestras victorias. Pero dijo que el único deseo que motivó su vida, fue el de ganar a Cristo. Toda buena obra llegó a ser instrumento para ese fin. Pablo habló de ganar a Cristo como su deseo de asir (echar mano de) aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Filipenses 3.12 Jesucristo había echado mano de la vida de Pablo en el camino a Damasco muchos años atrás. Había echado mano de Pablo para un propósito especifico. En los años entre ese día y cuando él escribió a los Filipenses, Pablo había servido al Señor con toda su fuerza, y con buenos resultados. Sin embargo escribió; Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado, pero una cosa hago... Filipenses 3.13 Pablo creyó que somos salvos para ganar a Cristo. Hasta estar seguro de haber hecho eso, no creyó que había hecho toda la voluntad de Dios. En este mismo capítulo escribió; si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. Filipenses 3.11 Otra vez, si usted no entiende esto, le parecerá una contradicción. Algunos interpretan las palabras de Pablo diciendo que su propia salvación no era segura. No es así; los tales tuercen dichas palabras para sus propios daños. La vida eterna es eterna, el don de Dios es un don, y perdón no es libertad condicional. Al hablar de la resurrección y el arrebatamiento, Pablo dijo enfáticamente, refiriéndose a los que han confiado en Cristo, todos seremos transformados. 1ª Corintios Absolutamente no expresó ninguna duda acerca de esto, y no nos dejó lugar para creer que los salvos tienen que ganar el derecho para tener parte en la resurrección. A qué se refería, entonces, cuando habló de llegar a la resurrección de entre los muertos? 4 17

7 por qué habló Pablo de ganar a Cristo? Ya que Dios no se contradice a sí mismo, y ya que toda su palabra es verdad, debemos concluir que hay algo más de Cristo que podemos ganar como un premio: una recompensa. Pablo también refiere a esto como el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3.14 Al hablar de ganar este premio, su comparación es con un hombre empeñado en una competencia deportiva: particularmente una carrera. No se gana el premio por entrar en la competencia (por aceptar la vida eterna por medio de Cristo) sino por correr de tal manera que gane. Lea 1ª Corintios 9.24 a 27. Pablo enseña claramente que no todos los creyentes ganarían la carrera, aunque todos pueden. Pero pocos corren de tal manera que lo obtengan. La manera del mundo o las religiones, u otros objetivos espirituales, tienen prioridad sobre el deseo de ganar a Cristo. Pablo habló de su propia predicación, pero expresó preocupación de llegar a ser eliminado. Esta frase es mejor traducido, no aprobado para el premio. Ni las buenas obras, aunque guiadas por el Espíritu, no nos aseguran ganar. Un crecimiento lleno de fe, un enfoque de la vida en el plan eterno de Dios, en vez de los problemas y actividades presentes, es lo que gana el premio. Esto requiere un propósito singular. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 1ª Corintios 9.25 Pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3.13, 14 Todas las cosas deben contribuir a un solo fin: ganar a Cristo. Pablo no dejó de hacer buenas obras. Estas son una parte de la carrera; sentido, sino magnificó su oficio, un ministerio y lugar de autoridad dados por el Señor, y ejercidos en sujeción a Cristo. Esto nos lleva un paso más adelante para entender el lugar oficial que Dios dio a Pablo. Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio. Romanos El ministerio de Pablo, y por tanto su revelación, tienen un objeto o dirección específica. El fue el apóstol de Cristo a los gentiles. La Iglesia de Jesucristo ha sido mayormente compuesta de gentiles. Lea Hechos al 28, lo que dijo Pablo a los judíos en Roma, después de que el Señor le mostró claramente que este fue el último rechazamiento. Él concluyó con: Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán. Israel, como una nación, había perdido toda percepción espiritual. Después de hablar en Romanos nueve de la gran tristeza que tuvo por la incredulidad de sus parientes según la carne, los judíos, Pablo habló en el capitulo once de como ellos (como una nación) habían tropezado espiritualmente y fueron desgajados. Él dijo además, ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. El rechazamiento nacional de parte de Israel de Jesucristo es solamente temporario, solamente, hasta que, pero es real. Esto les da a los gentiles una dignidad principal en el propósito de Dios para esta época. Por supuesto, esto no implica que los judíos están excluidos como individuos. Es solamente como una nación que fue puesta a un lado por un tiempo, porque cuando rechazaron a Cristo a nivel nacional, rechazaron el propósito de Dios para la nación. Lea Romanos 11.1 al 5; Gálatas 3.26 al 29; y Colosenses Pero hay muchos 16 5

8 israelitas, según la carne, entre los elegidos. En la Iglesia, Dios no hace diferencia entre israelitas y gentiles, los cuales son ahora más prominentes. Como Pablo tenía el mensaje para los gentiles, a la vez tenía el mensaje para la edad de la Iglesia. Este es un tiempo único: el tiempo de oportunidad para los gentiles (Efesios 2.11 al 13), el tiempo cuando Dios está haciendo una cosa nueva, y para llevarla a cabo necesitó nuevas revelaciones. Entienda, pues, que la revelación de Pablo, como registrada por el Espíritu Santo en sus cartas, es distinta de cualquier otra porción de Escritura. El fue el apóstol a los gentiles y entre los autores del Nuevo Testamento, tuvo un mensaje tan diferente que el Espíritu le guió a llamarlo mi evangelio. En Hechos 15, está registrado un concilio que fue convocado para decidir si los creyentes gentiles deberían someterse a la ley de Moisés. (Dios ya había hecho la decisión para los dos, judíos y gentiles, pero los hombres todavía no lo habían aceptado - ni tampoco todos los creyentes hoy día.) La mayoría de los judíos cristianos de aquel día seguían observando la ley. En Gálatas 2.7 al 9, Pablo describió parte de los resultados de ese concilio....como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circuncisión, actuó también en mi para con los gentiles)..jacobo, Cefas (o Pedro) y Juan...nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión. Esa gran asamblea de creyentes y apóstoles reconoció el hecho de que Pablo tuvo un llamamiento especial lo cual fue separado de lo de ellos en carácter. Esto no fue una división de territorio para evitar presente y de la venidera. 1ª Timoteo 4.8 También escribió, sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios. Filipenses 4.6 Lea, pues, el contexto completo de esa última instrucción. No trata principalmente con el suplir de las necesidades terrenales, aunque eso ciertamente está incluido. Mas bien, explica como ser librado de afán, para que podamos ocuparnos con las cosas eternas, cosas espiritualmente provechosas. El afán nos liga a las cosas de este mundo, mientras que la oración dirige nuestro corazón al venidero. Qué debe ocupar nuestro corazón y nuestra mente? Pablo empieza a contestar esa pregunta en su carta a los Filipenses. Dijo algunas cosas extrañas en el tercer capítulo de esa carta; extrañas, por lo menos, a aquellos que no las entienden. Eso veremos en la próxima lección. En Filipenses, capítulo tres, verso ocho, Pablo escribió; Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo. Esto no es una enseñanza popular. Es de la Escritura, pero son pocos los que están dispuestos a perder todo para ganar a Cristo. Lea 1ª Timoteo 6.5. Note que el apóstol habló de ganar a Cristo. Este es el premio por el cual él estuvo presto a sufrir la pérdida de todo lo que anteriormente había estimado como ganancia. De todos los escritores inspirados, sólo él nos habla de ganar a Cristo. A primera vista, esto parecerá contrario a lo que sabemos del ofrecimiento de la salvación de Dios. La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6.23 Sabemos que esta vida eterna es Cristo en nosotros. En Romanos 5.15, 16, Pablo la llamó el don. Si Cristo en nosotros es un don, entonces 6 15

9 mora en el corazón. La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos En las edades pasadas, no fue posible creer a Dios para esta gloria, porque él no había dicho nada al respecto. Pablo dijo que fue una revelación nueva, escondida de generaciones anteriores. Esto no quita nada de los hombres y mujeres dignos de la antigüedad, pero sí, nos añade a nosotros algo, si lo recibimos. La esperanza de gloria - no una gloria presente, sino una gloria venidera! Es a esto que somos invitados. Este mensaje de la esperanza de gloria dirige nuestra mirada más allá de nuestras preocupaciones pasajeras de cosas en esta vida y de este mundo, a los cielos y a las edades venideras. Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nos todos en Cristo Jesús. Efesios 2.6, 7 Su propósito no es para mostrar las abundantes riquezas de su gracia ahora, sino en el futuro. Note que el pasaje citado anteriormente nos cuenta que estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo. Esto también es algo del cual no somos avisados en ninguna parte de la Escritura con la excepción de los escritos de Pablo. Compare esto con Colosenses 3.2, 3, Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida esta escondida con Cristo en Dios - en los cielos. Cualquier cosa que dirige nuestros deseos a enfocar principalmente en nuestra existencia durante esta edad y de este mundo es contrario al evangelio de Pablo. No es que debemos cesar de esperar en Dios para suplir nuestras necesidades en esta vida presente. Pablo dijo a Timoteo que la piedad tiene promesa de esta vida competencia. Fue un reconocimiento de parte de ellos que Pablo tuvo un mensaje diferente, que el ministerio de ellos fue para con Israel, mientras que el de Pablo fue para con las naciones. No fue realmente una decisión, sino una aceptación del propósito declarado de Dios para el ministerio de Pablo. Pero, se preguntaría, cómo podemos decir que el ministerio de Pedro no fue para con los gentiles, siendo que fue él que primeramente les predicó a Cristo? Vea Hechos 10.9 al 11 y 18. No solamente podemos, sino esto tenemos que decir, porque lo dice la Biblia. Un hombre que predica de vez en cuando no es necesariamente llamado a un ministerio en la palabra para todo el tiempo. Como pastor, yo tengo tal llamamiento. Pues cuando ministro la palabra fuera de mi congregación, se bien que no soy llamado a aquellos lugares en el sentido común de la palabra, ni puedo ejercer allá autoridad pastoral completa. Pedro a veces predicaba a gentiles y Pablo predicaba a judíos siempre que tenía oportunidad, pero los dos se dieron cuenta que las excepciones ocasionales no cambiaron sus llamamientos respectivos. Considere que quiere decir esto en cuanto a las Escrituras. Pedro, Santiago, y Juan, son escritores prominentes del Nuevo Testamento, mencionados especialmente por Pablo como teniendo parte en el concilio de Jerusalén y estando de acuerdo con sus decisiones. Es coincidencia que tenemos tal testimonio claro de su creencia de que sus ministerios no fueron a la Iglesia en general, sino a Israel? No. Dios sabía que necesitaríamos este testimonio. Dios quiere que entendamos que sus escritos tienen generalmente una perspectiva hacia Israel y que ordenó a otro hombre registrar el mensaje para la Iglesia. Pedro y Santiago en sus salutaciones introductoras hacen esto bastante claro. 14 7

10 (Santiago 1.1; 1ª Pedro 1.1) Al principio no es obvio que los escritos de Juan son distintos en carácter, propósito y dirección que los de Pablo, pero Gálatas 2.7 al 9 no deja duda. Estos escritores no registraron el plan de Dios para la Iglesia. Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil... 2ª Timoteo 3.16 Podemos aprender de todas las Escrituras, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, las que son para Israel o las para la edad de la Iglesia. Prosperamos por la dieta espiritual y variada que nos provee la palabra de Dios. Sin embargo, para usar bien la palabra de Dios (2ª Timoteo 2.15) tenemos que reconocer que Dios ha hecho una distinción notable entre la revelación de Pablo y los escritos de los demás escritores de la palabra. Discutir la decisión de Dios en distinguir la revelación de Pablo, es como discutir la decisión de Dios de separar a Israel de todas las otras naciones. Tal vez, al principio, no entendamos con exactitud, en qué sentido es diferente o cuál es su propósito, pero si Dios ha dicho que es diferente, debemos por lo menos creerlo mientras esperamos más entendimiento. El evangelio de Pablo trata con las necesidades y el llamamiento de la Iglesia en una manera que ni aun los libros que llamamos los cuatro evangelios no los tratan. Muchas ediciones populares de la Biblia tienen las palabras de Jesucristo impresas en rojo. No podemos tener una objeción verdadera a esta costumbre, pero debemos entender que la Biblia no enseña que éstas son las palabras más importantes. La Biblia entera es la palabra de Dios. Esas palabras marcadas en rojo no pueden tener más autoridad que eso. No pueden tener menos, ciertamente, pero tampoco más. No son más importantes que el resto de las Escrituras. circuncisión, que querían hacer una división espiritual entre los judíos y los gentiles. Su explicación de nuestra nueva vida, Cristo en nosotros, y nosotros en Cristo, rompe toda distinción carnal. (Gálatas 2.20; Efesios 2.13 al 15) Espiritualmente ni ganamos ni perdemos por ser judío o gentil, indígena, blanco, negro, norteamericano o sudamericano. Todos somos igualmente aceptos por Dios si Cristo está en el corazón. Esto no anula su pacto con Abraham. Todos los que confían en Cristo son de la simiente de Abraham, y pueden encontrar su linaje espiritual en su padre Abraham. (Gálatas 3.16, 29; Romanos 4.16, 17) Esto nos guía al corazón de la revelación de Pablo. El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Colosenses 1.26, 27 Desde aquí miramos a Juan 3.3 al 7, y sabemos que el nuevo nacimiento es la entrada de Cristo en el corazón. Sin esta revelación nueva de Cristo en nosotros, el nuevo nacimiento sería un enigma tanto a nosotros como lo fue a Nicodemo. Lea también Juan Quién creería que Jesús quiso decir que entraría literalmente en nosotros, si el Espíritu no le había inspirado a Pablo a afirmarlo como veraz? El evangelio de Pablo no es simplemente un nuevo entendimiento de las Escrituras antiguas. Dios usó a Pablo para desarrollar algo que él ha ofrecido específica y solamente, a nosotros en esta edad. El misterio ahora es revelada a nosotros, Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Nos ha ofrecido una gloria especial. Se recibe por fe, mediante el conocimiento seguro de que Cristo 8 13

11 de que fuésemos justificados por la fe. Gálatas 3.24 La función de la ley termina al revelar la desesperanza total de justificarnos por obras propias. No tiene autoridad sobre nosotros. Esta enseñanza no es duplicada en ningún otro lugar en las Escrituras, aunque a la luz de ella ahora vemos en toda la Biblia que somos libres de la ley. Lea Romanos 10.4; Gálatas 3.11, 12; y 1ª Timoteo 1.8 al 11. Estos pasajes dan aun más entendimiento acerca de la ley. Dan una perspectiva completamente nueva, encontrada solamente en el evangelio glorioso del Dios bendito, que fue encomendado a Pablo. Considere también la salvación de los gentiles, y nuestro grado de oportunidad espiritual. Pedro fue el primero en ver que Cristo no trajo solamente un pacto nuevo y mejor para Israel, con los gentiles quedando aún excluidos. Después de que Dios le mostró una visión en cuanto a esto, Pedro dijo: a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo, Hechos 10.28, hablando, por supuesto, de personas salvas. Sin embargo, Pedro nunca escribió nada respecto al propósito de Dios para con los gentiles en esta edad. Sólo Pablo, teniendo una revelación especial, escribió que los gentiles son coherederos en el evangelio con los judíos; que todos los que confían en Cristo forman un solo cuerpo, un pueblo, sea judío o gentil....no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión. (Colosenses 3.11 con Efesios 2.16; 3.6) La mayoría de los judíos salvados en aquel tiempo aún consideraron a los gentiles salvos como meramente no inmundo. En otras palabras; salvos, pero separados y no iguales. Fue por esta razón que se retiraron de los creyentes gentiles en Antioquía. (Gálatas 2.11 al 14) Aun Pedro y Bernabé fueron llevados por la hipocresía, aunque sabían mejor. Pablo lo encontró necesario resistir a Pedro, y a los de la Además, Jesús aclaró que su ministerio terrenal como profeta y maestro fue dirigido a una sección muy pequeña de la humanidad. No soy enviado, sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Mateo Vino para morir por todos los hombres, mas predicó a Israel. Pablo dio un panorama sobre esto, lo cual fue autorizado e inspirado por el Espíritu Santo. Pues os digo. que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios. para confirmar las promesas hechas a los padres. Romanos 15.8 No fue un siervo o ministro a la Iglesia como tal, sino a la circuncisión: a Israel. Aunque, sin duda, sabemos que algunos principios y verdades no son limitados a ciertas edades o pueblos, Dios lo ha hecho claro que algunas enseñanzas en verdad tienen tales limitaciones. Jesús no dirigió sus instrucciones terrenales a los gentiles ni a la Iglesia. Dirigió sus labores, según la voluntad de su Padre, hacia Israel, y predicó el reino y no la Iglesia. El no estuvo revelando especialmente el propósito de Dios para esta edad de la Iglesia, pero el propósito de Dios para Israel. Podemos tomar cualquier porción de la Biblia, a pesar del contexto o a quien fue escrita, y aplicarla directamente a nosotros mismos? Cuán gran cantidad de enseñanzas, tomadas del Antiguo Testamento y del evangelio de la circuncisión (sin la confirmación o autoridad del evangelio de Pablo para esta edad de la Iglesia), son presentadas al pueblo de Dios como si fuesen para nosotros hoy día! Puede ser correcto esto? Ciertamente no puede ser correcto. La Biblia enseña que Dios dio el mensaje especial para esta edad por medio de Pablo. Las otras Escrituras son útiles para nosotros, pero no fueron dadas para revelar los detalles particulares de su propósito para con la Iglesia. 12 9

12 La Iglesia tiene que mirar toda la Escritura desde la perspectiva del evangelio de Pablo. Si un propósito de Dios no es revelado o confirmado por Pablo, como parte de lo que Dios desea para nosotros, entonces tenemos que tener cuidado para que al fin no encontremos que hemos buscado cosas que Dios ha apartado para otro pueblo en otra edad. Esto no es cuestión de opinión humana, sino de revelación divina. Cuáles son las enseñanzas que forman el evangelio de Pablo? Bajo la inspiración del Espíritu Santo, Pablo nos dejó más Escrituras que cualquier otro escritor del Nuevo Testamento: catorce libros en total. Este es el registro de su evangelio. Si lo que Dios le reveló podría ser expresado en pocas páginas, no habría necesitado escribir tanto. No es posible presentar cada detalle de su mensaje en este artículo corto. Esa es la función de las Escrituras; es allí que el mensaje de Dios tiene que ser aprendido. Ninguna enseñanza, escrita u oral, puede reemplazar el estudio diligente de la palabra de Dios. Lo mejor que se puede hacer aquí es apuntar a la riqueza de verdad revelada por medio de Pablo, con la esperanza de conmoverle a usted a desear escudriñarla. Pablo dijo a los Corintios: Pero si nuestro evangelio está encubierto, entre los que se pierden está encubierto. 2ª Corintios 4.3 Yo creo que el evangelio de Pablo, la revelación del propósito de Dios para esta edad de la Iglesia, está al alcance de y comprensible por cada creyente. Esto no quiere decir que todos los creyentes lo escudriñarán, ni tampoco quiere decir que es siempre fácil entender. Pedro habló de los escritos de Pablo, diciendo,...entre las cuales hay algunas (cosas) difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. 2ª Pedro 3.16 Algunos interpretarán mal esta revelación que Dios le dio a Pablo, lastimándose a sí mismos espiritualmente. Sin embargo, según Pedro, los inconstantes torcerán toda la Escritura, no solamente las epístolas de Pablo. Una de las primeras cosas que debemos aprender de los escritos de Pablo es que por medio de ellos, Dios altera o cambia nuestra perspectiva del resto de la Biblia. La gran parte de nuestra comprensión de las verdades más profundas del Antiguo Testamento proviene del evangelio de Pablo. No es una declaración exagerada decir que este dicho es igualmente veraz en cuanto al Nuevo Testamento. Muchas porciones difíciles de la Biblia quedarían como misterios escondidos sin la explicación que Dios dio por medio de Pablo. Por ejemplo, Dios le mostró a Pablo su propósito en dar la ley en el Antiguo Testamento. Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase. Romanos 5.20 En otras palabras, la ley no se introdujo para ayudar al hombre a ser mejor, sino para que el pecado aumente! Quién, aparte del hecho de que Dios lo declaró tan claramente, creería que esto fue su intención? La ley fue dada para que el pecado llegase a ser sobremanera pecaminosa. Romanos 7.13 La ley no quitó el pecado; solamente lo reveló. Pablo enseñó que la ley es santa, justa, y buena, pero también es débil por la carne. Romanos 7.12; 8.3 La ley no pudo mejorar al hombre porque la naturaleza vieja no puede obedecer la ley. Al contrario, la ley aumenta el pecado a medida que el pueblo se rebela contra la ley o pretende hipócritamente guardarla. Esta perspectiva de la ley de Moisés es obtenida solamente de los escritos de Pablo. El escribió además; La ley ha sido nuestro ayo para llevarnos a Cristo a fin 10 11

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