PSICOLOGÍA DE LA GESTALT 1


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1 PSICOLOGÍA DE LA GESTALT 1 LOS PRINCIPIOS DE LA PSICOLOGÍA DE LA GESTALT Parte y todo Ejemplos del problema. La actitud de los guestaltistas frente a los todos es una de las más difíciles de comprender en todo el campo de la psicología. Por lo tanto, debemos dedicarle la más cuidadosa atención. Ciertamente, la distinción que hacen entre un todo y la suma de sus partes no es nueva. Hacia el 600 a.c., según cuentan, el sabio chino Lao-Tsé expresó la noción de que la suma de las partes es diferente del todo (Hartmann. 1935, pág. 9). También Skinner (1938, pág. 29) ha sostenido que la cuestión de si el todo es diferente a la suma de sus partes es un seudoproblema. Por otra parte, Weiss (1967) tituló un artículo largo y muy bien ilustrado " (Uno más uno no es igual a dos)", y no cabe duda alguna de que lo considera un problema significativo. Muchos se han interesado en él, y puede justificar tanta investigación como aquel otro enigma, el problema mente-cuerpo, a fin de determinar si es o no útil plantearse esta pregunta. Figura 1. Un ejemplo de cómo la percepción de una parte depende de la configuración del todo. (Adaptado de Orbison, 1939, pág. 42). Max Wertheimer abordó el problema, al referirse a lo dado en la experiencia (Wertheimer, 1938): "Lo dado está en sí mismo estructurado (Gestalten) en grados variables; consiste en todos y procesos totales estructurados más o menos definitivamente, con propiedades y leyes del todo, tendencias características del todo y determinaciones de las partes por el todo. Los trozos aparecen casi siempre como partes de procesos totales" (pág. 14). Por supuesto, Wertheimer está señalando la importancia de la estructura, pero no se limita a hacer sólo esto. Incluso un asociacionista o un estructuralista podría admitirlo. Wertheimer está indicando una especie de prioridad lógica del todo. Consideren el ejemplo que proporciona Orbison (1939) y que reproducimos aquí como figura 1. Los dos cuadrados son "objetivamente" del mismo tamaño y todos sus lados son rectos. Sin embargo, la percepción de la estructura del todo los hace aparecer como partes diferentes. Para un guestaltista carece de sentido afirmar que los dos cuadrados aparecen primero como partes y que integran luego todos diferentes. La propia naturaleza de su existencia como partes está determinada por los todos. Son comunes las analogías provenientes de otros campos que aluden a la importancia de la estructura y la diferencia entre todos y sumas de partes. Una de las más viejas y familiares es el agua, que es completamente diferente de una mezcla simple de hidrógeno y oxígeno. El agua tiene cualidades emergentes, esto es, cualidades que aparecen únicamente al combinarse sus elementos. Sólo podemos conocer las características del compuesto "agua" si estudiamos directamente el agua; esas características no podrían predecirse al menos hasta hace muy poco tiempo a partir del solo conocimiento de las características de los elementos. Aunque los progresos recientes en la teoría y técnica de la mecánica ondulatoria han hecho posibles tales predicciones, se puede sostener que los avances podrían incluso no haber ocurrido en ausencia de las observaciones de los todos. 1 Marx, M. y Hillix, W.: Sistemas y teorías psicológicas contemporáneas. Editorial Paidós, México, Capítulo 7. 1

2 PSICOLOGÍA DE LA GESTALT Y FISIOLOGÍA En su artículo de 1912, Max Wertheimer ofrece una explicación basada en los acontecimientos fisiológicos presuntamente subyacentes cuando apenas terminaba de afirmar que el movimiento aparente no necesitaba ser explicado en función de sus "elementos". Sugería que cuando las relaciones temporales se encontraban dentro del ámbito adecuado, la excitación provocada por un objeto pasaba por encima de la excitación generada por el objeto que le seguía en presentación. Por lo tanto, la psicología de la Gestalt reveló desde un comienzo su profundo interés por la fisiología. Isomorfismo Si los teóricos de la Gestalt tienden a inferir fácilmente fenómenos fisiológicos a partir de observaciones de estímulos y respuestas, ello se debe a que aceptan el principio del isomorfismo. Un isomorfismo es una relación 1:1, que en este caso se daría entre los campos cerebrales y la experiencia. Se supone que las propiedades estructurales de los campos cerebrales y de la experiencia son topográficamente idénticas; es decir, que en lo que se refiere al orden, la relación entre ambos es de identidad. Köhler enunció así el isomorfismo con respecto al espacio experimentado (1947): "El orden que experimentamos en el espacio es siempre estructuralmente idéntico al orden funcional en la distribución de los procesos cerebrales subyacentes" (pág. 61). Woodworth (1948, pág. 135) utilizó una analogía para aclarar lo que quieren decir los guestaltistas con el término de "isomorfismo": la relación existente entre un mapa y el país que representa. El mapa y el país no son lo mismo, pero sus estructuras son idénticas en el sentido de que podemos leer las características del país en el mapa (y viceversa). La identidad es una identidad muy restringida. Todo lo que el guestaltista parece plantear es que los campos fisiológico y experiencial tienen cierta identidad, quizá no tan fuerte como la que existe entre un mapa y un país. Para seguir con la analogía de Woodworth, la "escala" que se utiliza al pasar de la fisiología a la experiencia, o viceversa, puede no ser la misma para todas las partes del mapa o el país. Además, el mapa puede plegarse o enrollarse sin destruir el isomorfismo. Pese a todo, el guestaltista supone que llegará un momento en que lo que conozcamos sobre la experiencia nos informará sobre la fisiología, y viceversa; sólo necesitamos más instrucciones para la lectura y un acceso más fácil a los fenómenos fisiológicos. ( ) La doctrina del isomorfismo refleja una concepción del valor de la introspección bastante diferente de la del conductismo. Para los guestaltistas, la experiencia es sólo la otra cara de la fisiología y se convierte, por lo tanto, en su "camino real" hacia el conocimiento de ésta. La misma actitud podría deducirse de un punto de vista interaccionista o del doble aspecto del problema mente-cuerpo. Sin embargo, el enunciado guestaltista del isomorfismo era más claro y específico que las nociones vagas y generales de la correspondencia mente-cuerpo implícitas en las "soluciones" filosóficas mente-cuerpo. Innatismo-empirismo y el principio de contemporaneidad Los dos componentes del isomorfismo de los guestaltistas existen actualmente. Tanto la fisiología como la experiencia correlacionada son accesibles al estudio en nuestros días. La experiencia presente sólo puede explicarse sobre la base de su relación con el estado presente del campo fisiológico. Este punto de vista relativamente ahistórico explica el hecho de que los guestaltistas, a diferencia de los miembros de las otras escuelas, muestren poco interés por la experiencia pasada. No niegan que ésta pueda desempeñar un papel en la percepción y en la conducta, pero le conceden poca importancia. Para que la experiencia pasada pueda ejercer algún efecto debe modificar la condición presente del organismo. De modo que el conocimiento completo del presente no deja nada sin explicación causal, mientras que el estudio del pasado tiene la desventaja de que los sucesos posteriores distorsionan los anteriores, y además la participación del efecto histórico en el campo presente aumenta la complejidad. Köhler fue uno de los que se pronunciaron contra la experiencia pasada como único principio explicativo: Sería muy lamentable que al llegar a este punto se dejara de lado el problema, como si no fuera más que otro caso de influencia de la experiencia pasada. Nadie duda de que la experiencia pasada sea un factor importante en algunos casos, pero el intento de explicar todas las percepciones en estos términos está 2

3 condenado al fracaso, porque es fácil mostrar casos en los cuales la experiencia pasada no influye en absoluto sobre la percepción. Un ejemplo es la figura 1. Vemos un grupo de rectángulos; pero también podrían verse dos H con otras líneas agregadas. A pesar de nuestra extensa experiencia pasada con la letra H, es la articulación del objeto presentado la que determina lo que vemos (1938, pág. 58). Esta es la figura 1 de Köhler: Köhler no dijo que la experiencia pasada carece de importancia para la percepción presente, ni que la conducta perceptual es innata. Hay tres tipos de variables que pueden influir en la percepción: genéticas, históricas y presentes. Por lo general se acepta que el innatismo es la posición que sostiene que las variables genéticas determinan por completo la respuesta perceptual presente. La posición guestaltista no es innatista en este sentido. Los guestaltistas han insistido simplemente en que las variables históricas no determinan por completo las respuestas perceptuales, y concomitantemente han puesto el énfasis en las otras dos clases de variables. La actitud hacia el análisis La psicología de la Gestalt comenzó en parte como una revuelta contra el análisis introspeccionista, al que consideraba artificial. Pero los psicólogos de la Gestalt no dejaron de reconocer que el análisis está en el meollo mismo de la ciencia. No se objetaba el análisis como tal, sino un tipo particular de análisis. Köhler (1947) decía que el análisis de los introspeccionistas ortodoxos descuida la experiencia más importante. La experiencia común, la experiencia de la vida cotidiana, no puede encontrarse en la psicología del introspeccionista. Köhler no sostenía que los hallazgos del introspeccionista fueran irreales, sino que su realidad era imaginada y artificial. Los psicólogos guestaltistas no objetaron la artificialidad del laboratorio como tal, sino la artificialidad de un método altisonante y una concepción estéril. La Gestalt no es una psicología aplicada, sino que los guestaltistas han intentado hacer de ella una psicología cuyos resultados se apliquen a la experiencia real. También se ha considerado que los guestaltistas rechazan la cuantificación. En realidad no creían que la cuantificación fuera ilegítima o innecesaria, sino más bien prematura. Sostuvieron que la psicología debía dedicarse en un primer momento a los descubrimientos cualitativos importantes. No se opusieron a la cuantificación como tal; sí, en cambio, a la cuantificación por la cuantificación misma. Köhler (1947) resume esta opinión al afirmar que "difícilmente pueda exagerarse el valor de la información cualitativa, como complemento necesario del trabajo cuantitativo" (pág. 49); y más adelante, a propósito de su propio trabajo sobre el aprendizaje: "Todo cuanto hay de valioso en estas observaciones desaparecería sise las manipulara en términos estadísticos y abstractos" (pág. 50). No con mucha frecuencia aparece la oportunidad de señalar una analogía entre la actitud del psicólogo guestaltista y la del condicionador operante, pero he aquí una excepción! Koffka (1935, págs ) utilizó el mismo tipo de argumentos al referirse a la cuantificación, pero lo hizo de una manera más completa y refinada. Destruyó la supuesta antítesis entre cantidad y cualidad, concluyendo que "la descripción cuantitativa, matemática, de la ciencia física, lejos de oponerse a la cualidad, no es más que una manera particularmente exacta de representar la cualidad'' (pág. 14). Por lo tanto, Koffka estaría de acuerdo en que, a su debido tiempo, la psicología, para alcanzar una precisión máxima, deberá expresar sus leyes en forma cuantitativa. ENUNCIADOS EMPÍRICOS Principios de organización Los enunciados empíricos guestaltistas mejor conocidos son los principios de la organización perceptual, formulados por Wertheimer (1923). Estos principios suelen probarse mediante una demostración, precedente 3

4 que seguiremos aquí. Hochberg y McAlister dicen del status de las leyes de organización (1953): "A pesar de su gran valor heurístico, el estudio empírico de los principios de la organización perceptual resulta a menudo difícil, debido a su formulación subjetiva y cualitativa" (pág. 361). De modo que si el lector encuentra dificultades para comprender las leyes que presentamos a continuación, no debe necesariamente sentir que la culpa es sólo suya; ni siquiera los factores perceptuales a los que se concede mayor importancia son objeto de una formulación precisa. 1. Proximidad: Tendemos a percibir juntos los elementos próximos en el espacio o en el tiempo. Por ejemplo, las líneas de la figura 2a tienden a ser vistas como tres pares de líneas, más que de cualquier otra manera. 2. Similitud: Siendo las otras condiciones iguales, los elementos parecidos tienden a verse como partes de la misma estructura (figura 2b). 3. Dirección: Tendemos a ver las figuras de manera tal que la dirección continúe fluidamente. La figura 2c ejemplifica este factor. 4. Disposición objetiva: Cuando vemos un cierto tipo de organización, continuamos viéndola aun cuando los factores de estímulo que llevaron a la percepción original desaparezcan. Consideremos la serie de la figura 2d. Si miramos los círculos progresivamente, de izquierda a derecha, tendemos a continuar viendo pares de círculos como en la izquierda, aun cuando a la derecha el factor de proximidad ya no favorece esta organización. 5. Destino común: Los elementos que se desvían de un modo similar respecto de un grupo mayor, tienden a su vez a agruparse (figura 2e). 6. Pregnancia: Vemos las figuras de la "mejor" manera posible bajo las condiciones estimulantes dadas. La figura buena es una figura estable. Por ejemplo (figura 2f), frecuentemente se cierran las brechas de una figura debido a que la figura resultante es más "pregnante" (subprincipio del cerramiento). Una buena figura es aquella que no se puede hacer más simple o más ordenada mediante un campo perceptual. Wertheimer reconocía que las leyes de organización distaban de ser una formulación final, o incluso una formulación completa. Por implicación, sugirió parte del trabajo que debía hacerse para mejorarlas (1923; en Ellis, 1938): " Qué sucederá cuando aparezcan dos de estos factores en la misma constelación? Pueden cooperar o pueden oponerse... De esta manera, es posible probar la fuerza de estos factores" (págs ). Doce años después, Koffka podía decir (1935): "Como ya ha sugerido Wertheimer, podría medirse la fuerza relativa de los factores, variando estas distancias relativas" (pág. 166). En la actualidad, a un cuarto de siglo de la afirmación de Koffka, seguimos careciendo de formulaciones cuantitativas sobre la fuerza relativa de los factores en la organización. Lamentablemente, este tipo de situación es común en la psicología. Se conocen las variables efectivas, o por lo menos algunas de ellas, pero no se conocen las relaciones funcionales exactas que relacionan las 4

5 variables independientes efectivas con las variables dependientes en cuestión. Los guestaltistas procedieron de la misma manera que criticaron en otros. Construyeron demostraciones donde podía apreciarse claramente la operación de los factores individuales, en igualdad de las otras condiciones. Faltaban y faltan las leyes de combinación de los factores, sus fuerzas relativas, e incluso definiciones precisas de los significados de las variables. Principios del aprendizaje El aprendizaje no ha merecido de los psicólogos de la Gestalt la misma atención que la percepción. Sin embargo, llevaron a cabo algunos estudios muy sugestivos. Mentality of apes de Köhler (1925), se basa sobre todo en sus estudios en la estación antropoide de Tenerife (Islas Canarias), donde quedó abandonado durante la Primera Guerra Mundial. Fue muy natural que Köhler encarara los procesos de solución de problemas con una perspectiva completamente distinta de la de los conductistas y asociacionistas, e incluso los funcionalistas. La psicología de la Gestalt se apoya en la premisa de que la percepción está determinada por el carácter del campo como un todo. Es muy natural, entonces, que el aprendizaje tenga una explicación análoga. Es eso exactamente lo que hizo Köhler. Para él, la solución de un problema es una reestructuración del campo perceptual. Cuando se presenta un problema falta algo, necesario para una solución adecuada. La solución llega cuando el elemento que falta se incorpora de tal modo que el campo se hace significativo en relación al problema planteado. Por ejemplo, a uno de los chimpancés con los que experimentaba Köhler se le dieron dos palos que podían unirse, y que en esas condiciones permitían alcanzar una banana que no podía obtenerse de ninguna otra manera. Después de muchos intentos vanos por alcanzar la banana con un solo palo, el chimpancé desistió y se dedicó a jugar con los palos. Cuando accidentalmente (o por lo menos en un momento de ocio) unió los dos palos, inmediatamente alcanzó y obtuvo la banana. Había surgido el ingrediente perceptual que faltaba para la solución; el campo perceptual se reestructuró. El guestaltista querría que advirtiésemos que el ingrediente faltante en la solución no es un elemento faltante. Todos los elementos estuvieron siempre presentes, aunque no se los "vio" de la manera correcta. Nuestro propio lenguaje, al emplear la palabra "ver" en este contexto, nos dice cuán estrecha es la analogía existente entre la percepción y la solución de problemas. Así como las figuras perceptuales "buenas" son estables, también lo es el aprendizaje, una vez que se lo ha logrado mediante esta restructuración por introvisión. Los guestaltistas consideraban que algunos tipos de aprendizaje requerían un único ensayo y que la ejecución era susceptible de ser repetida fácilmente sin más práctica. La mayor parte del trabajo de los guestaltistas se refiere a la solución de problemas y no tanto al aprendizaje. Puede establecerse una distinción aproximada entre las dos áreas. La solución de problemas implica que ciertos elementos ya conocidos se combinen de un modo tal que permitan alcanzar la solución. El aprendizaje por lo general se refiere a la adquisición de respuestas relativamente más simples, más discretas. La distinción es hasta cierto punto arbitraria: los experimentos de Köhler con monos pueden considerarse como casos de aprendizaje o casos de solución de problemas. En Productive thinking (1945), Wertheimer sugirió métodos efectivos para la solución de problemas. Wertheimer aplicó los principios guestaltistas del aprendizaje del pensamiento creador humano. Según él, debe pensarse en totalidades. Es necesario tener un amplio panorama general de la situación, sin perderse en los detalles. Si no se pueden evitar los errores, serán por lo menos errores buenos, errores con una posibilidad de éxito, y no errores ciegos cometidos sin considerar las limitaciones de la situación como un todo. Así como quien aprende debe considerar la situación como un todo, también el maestro debe presentar la situación como un todo. No debe esconder la solución o el camino correctos, ni instar al error, como hacía Thorndike. A nadie debe instársele a dar un solo paso a ciegas; ni siquiera se le debe permitir. Más bien hay que instarle a no perder de vista las metas y los requisitos para el éxito. ( ) Los gestaltistas suelen acentuar el carácter dirigido de la conducta en las situaciones de resolución de problemas. Thorndike destacaba la importancia del aprendizaje por ensayo y error, como si la conducta del animal en la situación fuera ciega y azarosa. Köhler y Wertheimer señalaron que lo ciego era la situación de Thorndike; la naturaleza azarosa de la actividad no era inherente al animal sino a la situación. Sólo es posible una buena solución cuando el animal dispone de toda la situación. En la situación de la caja de truco de Thorndike, solamente el experimentador podía ver la situación general. La situación reduce al animal al 5

6 ensayo y error; pero decir que el aprendizaje se realiza en general por ensayo y error es en sí mismo un error. Thorndike, uno de los blancos predilectos de las críticas de la Gestalt (véase capítulo 3), había afirmado que el aprendizaje es un proceso gradual de eliminación de los errores, acompañado de una fijación de la respuesta correcta. Para los guestaltistas, el aprendizaje no es casi nunca gradual, sino que más bien es un proceso que implica la introvisión. Podemos considerar la introvisión como un cambio súbito en el campo perceptual. Aparentemente no hay una razón teórica básica que obligue a los guestaltistas a postular el carácter súbito del cambio perceptual, pero las observaciones empíricas de Köhler le indicaron que hay, en efecto, un cambio súbito. Generalmente se citan cuatro índices conductuales para el aprendizaje por introvisión: la transición súbita de la incapacidad a la destreza, la rapidez y suavidad del desempeño cuando se ha captado el principio correcto, la buena retención, y la inmediata transferencia de la solución a otras situaciones similares que implican el mismo principio. Una vez unidos los dos palos para alcanzar la banana, volverán a unirse en otras situaciones para alcanzar otros objetos, siempre que haya habido una verdadera introvisión. ( ) La introvisión implica la estructuración o reestructuración de la situación como un todo. La teoría de la Gestalt permite predecir, entonces, que en ocasiones el animal no responderá al estímulo local, sino a una relación entre estímulos. Esto es exactamente lo que sostiene la Gestalt en materia de percepción: la percepción está más de acuerdo con el campo total que con la estimulación local, elemental. La conducta, entonces, depende de la situación como un todo. El experimento de transposición es un ejemplo de este principio. Dadas dos tarjetas grises, se enseña a un animal a responder a la más oscura, bajo la cual siempre encuentra comida. La explicación asociacionista tradicional diría que la tarjeta oscura se ha asociado con la recompensa, y por lo tanto el animal se acerca a ella; la tarjeta clara carece de asociaciones, y por lo tanto el animal no se acerca a ella. Sin embargo, cuando se pone la tarjeta oscura junto a otra más oscura aún, bajo ciertas condiciones el animal elige la tarjeta que ahora es más oscura, aunque su respuesta a ella nunca haya sido reforzada. Koffka (1935), decía que al mirar las dos tarjetas el animal percibe una gradación de la menor claridad a la mayor claridad, y responde al grado más bajo. De modo que al hacer predicciones se debe considerar la totalidad del campo. ( ) En consecuencia, la psicología de la Gestalt ha señalado fenómenos interesantes en el campo del aprendizaje, pero no elaboró muchas soluciones detalladas, y la experimentación efectuada careció a menudo de un control de los factores críticos de fondo que pudieran influir en los resultados. La teorización de los guestaltistas es muy general, y sus explicaciones suelen ser explicaciones ad hoc. LA PSICOLOGÍA DE LA GESTALT COMO SISTEMA Definición de la psicología Los guestaltistas suelen definir la psicología como el estudio de la experiencia inmediata del organismo total. Intentaron incluir todas las áreas de la psicología en su perspectiva, pero comenzaron por la percepción y debido a ello destacaron su importancia más que la de las otras áreas. Los guestaltistas y quienes los siguieron prestaron más atención a las relaciones entre los antecedentes y la percepción que a las relaciones entre la percepción y la conducta. He aquí un contraste notable con los conductistas, que dejaron de lado la percepción para estudiar directamente las relaciones entre los antecedentes y la conducta. Postulados Aquí presentamos sólo unos pocos postulados, los que a nuestro entender son básicos, e incluso los dividimos en un grupo fundamental y otro secundario. El lector puede encontrar una lista más completa en Helson (1933) o en las fuentes originales. A semejanza del conductismo, la psicología de la Gestalt parece tener sólo un postulado realmente fundamental, que se relaciona con su nombre y que ha terminado por imponerse. Se trata del postulado sobre las relaciones entre las partes y el todo. Hemos tratado ya el tema en este capítulo, de modo que aquí nos limitaremos a indicar la actitud gestaltista en dos enunciados: 1) El todo domina las partes y constituye la realidad primaria, el dato primario de la psicología, la unidad más provechosa para el análisis; 6

7 2) El todo no es la suma, ni el producto, ni una simple función de sus partes, sino un campo cuyo carácter depende principalmente de sí mismo. Los postulados secundarios, tal como ocurre con el conductismo, no son necesarios para una psicología guestaltista, aunque los fundadores hicieron de ellos una parte de la psicología guestaltista que ellos habían desarrollado. El más importante es el principio del isomorfismo. Un principio conexo, o quizá corolario del anterior, es el de contemporaneidad. Las leyes de organización son principios más específicos, relacionados con la actitud hacia el todo y las partes. También hemos mencionado, entre los principios secundarios, el postulado de la discontinuidad del aprendizaje. Ninguno de los postulados guestaltistas fue completamente nuevo. Incluso el postulado básico había sido formulado anteriormente. Lo que hizo de la psicología guestaltista algo nuevo, fue precisamente una Gestalt. La organización, el patrón, la estructura de las cosas que dijeron los guestaltistas respecto de la relación parte-todo, fue lo que los distinguió de sus precursores filosóficos (que habían hablado ya de emergencia) y de sus precursores psicológicos (que habían hablado ya de fenomenología). Posición frente al problema mente-cuerpo Como la mayoría de los psicólogos, los guestaltistas trataron de eludir este punto, señalando la unidad del organismo y sosteniendo que en realidad el problema no existe. Sin embargo, su reconocimiento de la experiencia y su utilización del principio de isomorfismo implica cierto tipo de dualismo, ya que el isomorfismo es una relación entre dos grupos distintos de fenómenos. El isomorfismo, de por sí, no nos dice nada respecto de la subvariedad particular de dualismo que debe elegirse. Puesto que los guestaltistas intentaron restar importancia al problema, y que insistieron en la emergencia de nuevos niveles de descripción, de nuevos aspectos de los fenómenos complejos, la posición que parece más coherente con su planteo general es la del "doble aspecto". Este punto de vista reconoce dos aspectos que pueden ser isomórficos, pero admite también que hay una sola realidad básica, vista desde dos perspectivas: el organismo sería en realidad unitario e integrado. Prentice expresó el deseo de los guestaltistas de evitar el problema: Permítanme decir de una vez y para siempre que el concepto de isomorfismo no constituye un intento de resolver el problema mente-cuerpo en su habitual forma metafísica. No adopta ninguna posición con respecto a la cuestión de si la "mente" es más o menos "real" que la "materia". No se ha planteado ningún interrogante sobre la realidad o la existencia. Se ocupa de la mente y el cuerpo como de dos fenómenos naturales cuyas interpelaciones estamos tratando de entender... Quizá se aproxima más a lo que se ha denominado a veces la teoría del "doble aspecto", es decir, aquella que afirma que los acontecimientos corticales y los hechos fenoménicos son simplemente dos modos de considerar el mismo fenómeno natural, dos caras por así decirlo de la misma moneda (1959, pág. 435). CRÍTICAS A LA TEORÍA DE LA GESTALT La teoría de la Gestalt ha sido criticada sobre todo por su carácter nebuloso. Muchos científicos obstinados han sostenido que en realidad esa teoría no afirma nada. Esta crítica parece tener al menos una justificación parcial. La actitud de Harrower (una discípula de Koffka) ante el problema de la definición de los términos psicológicos puede considerarse típica de la escuela guestaltista: Se critica mucho la teoría de la Gestalt por el empleo que hace del término "organización", que hasta ahora no ha tenido una definición rigurosa que satisfaga las exigencias de muchos psicólogos. Y si se ataca la vaguedad y la ambigüedad de la teoría en el campo de la percepción donde hasta ahora se la ha empleado predominantemente, sus incipientes incursiones por el campo de los procesos mentales superiores están mucho más expuestas a la crítica. A pesar de todo, dejamos deliberadamente sin definición precisa ese término, porque creemos con Dewey que "las definiciones no son fines en sí mismas, sino instrumentos que facilitan el desarrollo de un concepto hacia formas donde pueda verificarse su aplicabilidad a determinados hechos". Y como creemos que el concepto ya ha alcanzado una forma que lo hace aplicable a nuestros hechos, postergamos una definición más precisa hasta tanto la permitan otros resultados experimentales (1932, pág.57). 7

8 La fría cortesía de Harrower hacia la definición no ayuda a interpretar los hechos experimentales. Los psicólogos necesitan saber de algún modo cuándo una situación es una organización y cuándo no lo es, como requisito para poder investigar experimentalmente el tema. Vimos que se ha formulado prácticamente la misma crítica con relación a los principios de la organización, y, en general, los campos afectados por ella representan bastante adecuadamente el conjunto de la psicología guestaltista. Sin embargo, los guestaltistas tienen defensa: los otros psicólogos suelen ser igualmente oscuros e incompletos en sus definiciones, aunque presumiblemente están más preocupados por los problemas de la definición. Un ejemplo lo constituyen los usos, a menudo conflictivos, de las palabras básicas estimulo y respuesta; Koch (1954) señala un caso de uso conflictivo por parte de un mismo autor, que podría aplicarse fácilmente a muchos otros. Quizá haya sido más cauto el guestaltista al aguardar más resultados antes de formular con rigidez los significados de las palabras. Se ha criticado la psicología de la Gestalt por sus aspectos teóricos y críticos desproporcionadamente superiores a la experimentación y los enunciados empíricos positivos. Es cierto que la psicología guestaltista ha sido experimental, pero sus enunciados positivos no siempre han podido reparar la devastación provocada por las críticas. También se ha dicho, en relación con esto, que los sistemas guestaltistas no suelen tener poder predictivo. Al defender la teoría de la transferencia de los elementos idénticos (de Thorndike), Gates formuló una crítica que de justificarse invalidaría la teoría guestaltista de la transferencia: Los guestaltistas insisten en que la transferencia depende de la "introvisión". Lo objetable de este punto de vista no es su carácter erróneo, sino simplemente su vaguedad y limitación. Decir que transferimos nuestro aprendizaje cuando generalizamos, no es mucho más que decir "generalizamos cuando generalizamos" o "transferimos cuando transferimos". Debemos profundizar más. Desde un punto de vista científico, ninguna teoría de la transferencia es una aplicación completa o final, pero las formulaciones de Thorndike aluden, por lo menos, a una cantidad de factores cuya observación y estudio nos permiten mejorar el aprendizaje (1942, pág. 153). Probablemente la crítica de Gates pueda generalizarse a otras áreas, pero es particularmente correcta en el caso del aprendizaje, donde los asociacionistas, funcionalistas y conductistas han podido presentar algunas teorías bastante específicas. En efecto, el guestaltista dice: "Esa teoría suya es forzosamente inadecuada, por tales y cuales razones; y una teoría adecuada debe ser de tal forma". Pero el guestaltista no suele decirnos cuáles deben ser los enunciados específicos de esta teoría programática. De modo que el defensor de la teoría atacada puede responder: la crítica del guestaltista es correcta, pero él por su parte no ha hecho nada mejor, o de hecho no ha presentado más que críticas. Claro está que lo mismo vale para la mayoría de los críticos. No tienen tiempo de presentar teorías correctas y detalladas, especialmente cuando esas teorías deben ser precedidas por un paciente trabajo empírico. A la luz de estas dos primeras críticas, la psicología de la Gestalt parecería más nebulosa y programática que los otros sistemas. Aceptando que haya al menos un grano de verdad en estas críticas, la tercera crítica (a saber, que la psicología de la Gestalt es metafísica y mística) ciertamente no se justifica. La sensación de que es algo místico probablemente provenga en gran parte de la dificultad para presentar claramente sus puntos centrales. Esta dificultad surgió inicialmente en los Estados Unidos, por problemas de traducción, y porque la psicología de la Gestalt nació en un clima cultural algo extraño a los norteamericanos. Cuando se la entiende adecuadamente, tiene tanto de ciencia natural como el conductismo, y con frecuencia es más refinada. Los guestaltistas rechazan el vitalismo, que a menudo indica cierto grado de misticismo. A veces, ciertos conductistas que no pueden pensar en términos distintos a los mecánicos acusan de vitalistas a quienes rechazan las explicaciones mecanicistas; y ciertamente, una parte del paradigma de la psicología guestaltista es su rechazo de la perspectiva simple del mecanicismo. Heider expresa con gran fuerza la verdadera actitud guestaltista (1973): "Aborrecían el vitalismo porque entrañaba la presencia de un agente metafísico misterioso que llega al mundo de la naturaleza desde el exterior y al que se hace en parte responsable del orden del mundo tal como lo percibimos" (pág. 68). Weiss resume el origen de este tipo de objeciones, y las contesta de la siguiente manera: "Los disidentes no ortodoxos por lo general expresan sus razonamientos mediante el viejo adagio de que "el todo es más que la suma de sus partes". Observen esta expresión y descubrirán la raíz de la desconfianza y, en verdad, del abierto rechazo hacia el principio válido que hay detrás. Qué querían decir al afirmar que "un organismo es más que la suma de sus células y humores"; que "una célula es más que su 8

9 contenido en moléculas"; que "la función cerebral es más que la totalidad de actividades de sus neuronas constituyentes", etcétera? Puesto que la palabra "más" connota una adición tangible, una suma algebraica, cualquiera, naturalmente, se preguntaría: Más de qué? Dimensiones, masa, cargas eléctricas? Nada de esto, por cierto. Entonces qué? Tal vez algo insondable, ingrávido, sin carga, inmaterial? En realidad se ha invocado a toda suerte de agentes en ese carácter entelequia, élan vital, impulso formativo todas palabras vanas, desagradables para la mayoría de los científicos pues se trata sólo de nombres fantasiosos para una X desconocida. Lamentablemente, en su aversión hacia lo sobrenatural, los puristas científicos no se limitaron a arrojar el agua del baño, sucia desde el punto de vista intelectual, sino que también tiraron al bebé con ella al repudiar al mismísimo aspecto de la totalidad en la naturaleza que había evocado esos términos encubiertos para la ignorancia (1967, pág.801). RESUMEN Y CONCLUSIONES La psicología de la Gestalt se originó en Francfort sobre el Meno, Alemania, entre 1910 y Wertheimer, Köhler y Koffka formularon su posición básica luego de examinar sus experiencias con el movimiento aparente (fenómeno fi). La nueva psicología era más fenomenológica que la de Wundt; aceptaba la introspección pero modificando su carácter. Una de las objeciones básicas se refería a la artificialidad del análisis en la psicología clásica. Los guestaltistas desecharon la búsqueda de elementos de la experiencia y señalaron que la combinación simple de los elementos no es adecuada para producir los rasgos del todo. En psicología, como en física, el todo requiere leyes propias, y la tarea de la psicología es buscarlas. Para los guestaltistas, las leyes de la ciencia son las leyes de los sistemas. Comenzaron a aplicar sus puntos de vista a los campos de la percepción y el aprendizaje. En el campo de la percepción, formularon las leyes de la organización. En el campo del aprendizaje, encontraron el mismo tipo de principios. Objetaron el abuso de la experiencia pasada como concepto explicativo de la percepción y el aprendizaje. El aprendizaje y la solución de problemas se relacionan, según la Gestalt, con la reestructuración del campo perceptual. Para explicar la percepción y la conducta, sólo pueden utilizarse las influencias actualmente activas en el campo. La psicología de la Gestalt ha sido aceptada parcialmente en Estados Unidos. Muchas de sus críticas al estructuralismo y al conductismo resultaron convincentes y obligaron a reformular esas posiciones teóricas. Aún en la actualidad, la psicología de la Gestalt es de por sí una fuerza activa. 9

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